Hace algunos años ibas a una fiesta a escuchar música, pasar un buen rato con amigos, bailabas, la pasabas bien.
Hoy ir a una fiesta es una misión imposible y, probablemente, la termines pasando mal.
Qué es lo que está fallando?
Aviso: Ustedes pueden, o no, estar de acuerdo con mi opinión, pero éste es mi punto de vista sobre la situación actual y no pretendo que todos concuerden conmigo. Sé que hay mucha gente que la pasa bomba igual y estos detalles no le importan.
Vamos por partes:
Artistas: Una de las pocas cosas de las que no me puedo quejar. Cuando empieza el año sabés que vas a tener varias fiestas con esos DJs a los que nunca podés faltar, que hace tiempo querés ver en vivo. Punto a favor para las productoras que se ponen las pilas y los traen.
Entradas: No recuerdo cuándo fué la última vez que pagué para entrar a una fiesta, años deben haber pasado (considerando que tampoco salí mucho estos últimos años) pero la entrada es un tema no menos importantes. Las chicas no tienen drama, entran free hasta las 2:30 a.m. en el 99% de los lugares, pero los hombres pagan todos. Cito este punto por algo específico que vi el día de la Armada Night en Crobar el pasado Abril: A las 2.30 había tanta gente (la cola daba vuelta a la esquina) que la orga empezó a cobrar $100 las entradas en vez de los $60 que costaba realmente. Si vas con plata y realmente querés entrar, lo pagás, pero es una falta de respeto que, por ver el negocio, suban las entradas cuando semanas antes ya fijaron determinado precio. Eso es cagarse en la gente por plata, y estamos hablando de Crobar, que es un boliche reconocido y que no tiene necesidad de hacer este tipo de cosas. Pero a veces, de ilusa, me olvido que vivimos en Argentina, donde la plata es lo único que importa.
Locación: Un desastre, los boliches ya no son lo que eran, en muchos aspectos. Ambientación, barras, sonido, público...
Pachá, boliche que fué el más grosso en la escena, se murió. Crobar, ensardinamiento asegurado, Privilege, tiene sus noches... creo que el único que rescato es State, que es un lujo de boliche en todo sentido.
En Clubland, desde que se fueron las cerezas, ya no queda nada. Entrás y lo único que ves es una pantalla en el medio de la pista que, si te ubicás atrás, no ves nada. La barra da lástima, lástima de lo malo que es el alcohol. A los hombres con su entrada le dan una consumición por un "destornillador", o mejor dicho: jugo mocoretá con alcohol etílico bien berreta. El agua $20 y los tragos $35 (que por la calidad de alcohol que te sirven es mucho). Pachá empezó a abrir los sábados como cachengue, por ese temita, en las fechas que caen un sábado (inclusive los viernes) ves gente que no tiene absolutamente nada que ver con la movida, que está acostumbrada a su ambiente cachengoso y no para de barriletear: insultar, bardear, empujar, codear, gritar guasadas, y ni hablar de pedir permiso. Puedo decir que Clubland se convirtió en una cancha.
Igualmente cuando uno va con la idea de pasarla bien, a lo largo de la noche te vas olvidando de esas cosas, pero lo único de lo que no te podés olvidar es del pésimo sonido que tiene ese boliche. La gente paga (o no, pero se toma la molestia de ir) por ver al bendito DJ que hace años espera para ver y el único recuerdo que le queda para los días siguientes es un horroroso zumbido en los oídos.
Muchas quejas todo el tiempo, pero aún así la orga de Clubland nunca hizo nada.
Claramente puedo decir que, por lo menos para mí, Pachá murió como boliche referente de música electrónica hace unos buenos años.
Otro boliche en decadencia es Crobar.
Ambientación genial, barras sin quejas, público mucho mejor que el de Pachá (Crobar también es cachengue los sábados) pero tiene un gran defecto: la cantidad de gente que dejan entrar.
No sé cuál es la cantidad permitida para ese boliche pero parece superarlo en las fechas electrónicas.
Entonces qué pasa? Disfrutás de la música, la pasas bien, hasta que se hacen las 3 a.m. y ya no te podés mover de donde estás, la gente te empuja, te pisa, te pasa por todos lados todo el tiempo y no respirás otra cosa que el calor (en el mejor de los casos) humano.
Es como ir de viaje, andá al baño antes de salir porque después, perdiste.
Armada Night @ Crobar
State
Y por último Privilege, sinceramente todavía no fuí desde que lo volvieron a abrir. En 2009 ví a Kyau & Albert y realmente la pasé bien. Mucho espacio, buena iluminación, buen sonido. Pero la última vez que fuí fue aquella fecha en la que cortaron todo a las 3 am y tuvieron que despejar el lugar.
Leí las reviews de la fecha del viernes pasado, que tocó Schulz y había muchas quejas por los cortes de sonido y la calidad. Ojalá lo mejoren porque es un boliche que podría ser de lo mejor que hay para fiestas de este tipo.
Barras: Pregunta muy simple: con la plata que levantan estos boliches, puede ser que ofrezcan bebidas de la peor calidad? O lo de cobrar un agua $20/$25... por favor. El 90% de los boliches no está en condiciones de cobrar un producto tan caro cuando el servicio es pésimo. Igualmente en este punto el premio a peor barra se lo lleva Clubland, sin pensarlo. Una verguenza.
Público: Se sabe que determinados boliches tienen un dresscode bastante pretencioso, cómo puede ser que, para estas fechas, dejen entrar gente que no cumple con lo mínimo que pide el establecimiento? Después se quejan, todo sea por el negocio.
Hola! yo vengo a pasarla bien, no a que un random que no tiene nada que hacer ahí venga a bardearme porque me gusta la música electrónica. Pero lo mío no es nada.
Leí reviews de gente a la que la bardeaban por estar con lentes dentro del boliche o estar masajeandose con crema. Si bien a mi me parece una pelotudez estar con lentes dentro de un boliche (porque si es para que "no te salte la ficha" estás en un lugar donde el 90% de las personas están en la misma que vos) o que estén hueveando con la crema 3 horas, es un mambo de cada persona. Hay algo que se llama respeto, pero parece que se perdió.
La movida electrónica es una de las más tranquilas, si no la más, que existe.
Hay personas que van al boliche a buitrear a pleno, a buscar roña, a agitar... pero acá no pasa eso.
La gente va a escuchar buena música, bailar, pasarla bien con amigos viendo al DJ que le gusta, entonces, por qué rompen los huevos?
Yo sé que la organización del boliche no puede prohibirle a tal o cual la entrada, pero en mi opinión, deberían hacer un filtro más pesado para que no se llene el lugar de gente que se dedica solo a romperle las bolas a los demás. (Y lo digo delicadamente para que no me tilden de perra malparida, pero ustedes saben bien a qué tipo de gente me refiero y por qué).
Yo dejé de ir religiosamente a fiestas hace varios años ya, y realmente pienso que viví y me quedé con lo mejor de lo que fué la "época dorada" de la movida electrónica en el país.
Ahora si me cruzan en algún boliche es porque fuí a cubrir el evento o a alguna fiesta que sé que vale la pena.
No hay punto de comparación.
Actualmente prefiero los grandes eventos (Crobar Outdoor, Creamfields, etc) a las fiestas en boliches.
Para mí, no vale la pena estar 5 horas ensardinada, muerta de calor, sin poder moverme, recibiendo codazos, empujones y pisotones por ver a un DJ en un evento en el que, probablemente, el sonido sea una porquería.
Y no me vengan con el clásico "andate al VIP" porque el VIP es, muchas veces, peor que la pista principal, con la diferencia que hay más gatos y más boludos cancheros.
Amo la música electrónica pero, claramente, hay mucho para mejorar... mucho.
Igualmente respeto infinitamente a las productoras que, a pesar de todo, le ponen toda la onda para que los artistas internacionales sigan tocando en el país.
Si quieren ver más fotos click acá: Andy Moor @ Armada Night (Crobar) | Oxia @ Crobar
See you next time.











